¿QUÉ HE HECHO Y VISTO EN LOS ULTIMOS 18 MESES?

Tratando de ver cuales han sido mis actividades durante estos meses, digamos desde enero 2020 cuando se empezó a hablar seriamente de covid19 y comenzaron a señalarse los casos de enfermos mas o menos graves y los llamamientos a cuidarse, etc. etc.  

Al principio pasé bastante tiempo leyendo o escuchando o viendo los noticieros, tratando de entender lo que pasaba y qué se podía hacer para protegerse.  Lo primero que me llamó fuertemente la atención fue la necesidad de protegerme al respirar para no aspirar el bicho pendenciero que nos rodeaba y que parecía que estaba en todas partes, hasta en la sopa y que por ser chiquito y malora no se dejaba aplastar cual cucaracha vil.  

Por supuesto en todos los medios sociales empezaron a ofrecer mascaras que según la publicidad te protegían del covid19 y de todos los otros virus y bichos habidos y por haber. Las mas simples por supuesto no se encontraban ni con la linterna de Diógenes, las pocas que podría haber habido estaban acaparadas por médicos, hospitales, farmacias y aquí, por el ejercito que había pasado pedido por varios millones.   Así que todo el mundo o casi comenzó a fabricar mascaras de tela, de papel, con filtro, sin, con formas especiales para que los o las que utilizan lápiz labial no dejaran el morro plasmado en la máscara, también se hicieron para ir conformes con los vestuarios, de telas mas o menos bonitas, lavables o de uso único. 

MASCARAS COMO SI FUERA CARNAVAL

Las recomendaciones eran salir lo menos posible a lugares concurridos tipo tiendas y luego de un tiempo tampoco se recomendaba ir a restaurantes y luego definitivamente se cerraron los lugares de reunión y así los cines, teatros, restaurantes, bares, cafés, grandes o chiringuitos todos pasaron por la misma regla.  Si querían podían guisar para ofrecer entrega a domicilio, pero no siempre era viable. 

Muchas personas tuvieron que volver a los viejos tiempos de guisar en casa todos los días y tres veces al día a menos que hicieran dieta y sólo comieran dos veces al día o estuvieran en la triste situación de sólo poderlo hacer una vez al día pues con tantas restricciones de salida, también hubo la consecuente pérdida de trabajo y fueron muchos miles o tal vez millones que se quedaron en la calle, social y realmente.  Algunos gobiernos intervinieron para proteger a las personas que tenían rentas que no podían pagar o hipotecas que no alcanzaban a cubrir y costos de vida como electricidad, agua y teléfono que no llegaban, por no mencionar los gastos médicos que en muchos casos se volvieron prohibitivos.  No todos los países cuentan con sistemas de seguridad social o de seguros privados obligatorios que les permitan cubrir esos gastos así que cuando necesitas oxigeno y no hay con qué, menos habrá para una tortilla o un chápate o un poco de arroz.  

Yo tengo una gran suerte de no estar en ese caso de necesidad y así me pude dar el lujo de guisar cosas que me gustan y que creo son bastante sanas aunque los cuernitos, panes de chocolate o chocolatinas y los pasteles no sean ni sanos ni buenos para la línea, al menos la línea recta. 

En agosto 2020, para mi cumpleaños, todavía no habían cerrado los restoranes o no todos y así cuando vino Ursito me invitó a uno de nuestros restaurantes favoritos donde sirven un único plato:  carnita con mantequilla Café de París acompañada de papas fritas y ya puestos en gastos un postrecito y café.  

Luego en septiembre, para su cumple yo lo invité en Zurich a comer a un lugar que tenía terraza y por lo tanto podían servir al publico.  Fue la primera salida de mi burbuja en mas de un año.  Además hice el viaje en tren pues es mas práctico pero no menos estresante por aquello de la bolsa de la estoma que algunas veces toma decisiones propias sin consultarme y decide hacer de las suyas pero en fin, la estoma es otra historia para otro momento.  El viaje estuvo bien y luego de comer fuimos a nuestra chocolatería favorita para reponer las existencias de merenguitos, trufas negras, chocolates con almendras, cerezas envinadas, naranjas cubiertas con chocolate amargo y tantas otras maravillas que han inventado con la maravilla de fruto que Mexiquito le dio al mundo y ahora el mundo me lo regresa con creces!!!

Desde mi casa tengo una vista fantástica del Castillo de Nyon y del lago Leman y detrás en días claros hasta el Monte Blanco se deja ver.  Así comencé a darme cuenta que no tengo que salir para ver cosas bonitas y que las flores que tengo en mis balcones y los paisajes desde los balcones me bastan en gran medida para tener a mi alrededor un mundo precioso.  

Entre las salidas que tenía que programar cuidadosamente estaban las idas a Francia para algunas compritas y para ir a la peluquería pues en Francia las reglas son diferentes y en muchos casos el país estaba en cuarentena y las fronteras cerradas a cal y canto.  Había que aprovechar cuando las abrían para hacer cita con la peluquera y tratar de mejorar el aspecto de mi cabellera pues había momentos en que hasta trencitas hubiera podido hacer pero cortitas y ridículas. 

Otros sujetos para mis fotos, siempre dispuestos a dormir y rara vez a posar fueron Gordis y Peque, ya conocidos de muchos de ustedes,  Ellos no han tenido problemas de virus ni de vacuna ni de encerrona – siempre están encerrados en la casa y solo salen a los balcones.  Ni siquiera tienen problemas de pulgas pues no hay en mi casa y siempre están dispuestos a dejarse fotografiar.  Con ellos me di gusto tratando de tomarlos dormidos, despiertos, medio, olisqueando flores o abiertamente aburridos.  En algunos casos bajo la protección de Chucho que es un perrito plástico que me regalaron hace años, está en el balcón, no come ni tampoco descome, no ladra y siempre está parado atisbando el panorama del jardín.

En invierno las salidas se redujeron más aun pues aunque nunca llegó a nevar montañas, yo prefiero no salir ni manejar en la nieve salvo casos de vida o muerte y no los hubo.  Pero la nieve por supuesto cambió el paisaje desde mis observatorios y también me brindó oportunidades de plasmar algunas bonitas imágenes de mi jardín interior y de las montañas y demás.  Además también me trajo de regalo otra visita, corta pero muy bienvenida de Urs pues la celebración de Navidad tradicionalmente en su casa se suspendió y así él vino y la pasamos juntos muy a gusto, yo cociné y platicar, platicar, etc. etc.

En los primeros meses del año nunca hay gran actividad y siempre son los que tienen menos horas de luz lo cual me llevó a leer, leer y leer tanto en papel como en la tableta.  Afortunadamente me encanta leer así que hacerlo todo el día o casi todos los días o casi no es mas que un placer prolongado.  Para Pascuas además de recordar que dos años antes habíamos estado en Positano gozando de la compañía de la familia Cinco – aunque son como ocho o nueve y de la deliciosa comida de Ángela la matriarca, pues tuve la visita de Urs nuevamente y con gran placer continuamos a comer rico – yo guisé por supuesto ya que los restaurantes siguen cerrados platicar y listo.  Visita corta pero sustanciosa.  

Poco a poco fue llegando la primavera con unos días calientitos y soleados que se antojaba salir al balcón y gozar del clima, la vista y las flores que despertaban, lo que hice con gran gusto.  Me organicé un “centro de meditación/siesta” en el balcón que quedo muy rico. También nuevas plantitas ornamentales y aromáticas que aumentaron las ganas de guisar así seguí haciendo lo que todos.  Estar en casa mientras pase el temporal covidiano.

Desde principios del año había comenzado la fiebre de las vacunas, pero al menos en mi cantón la prioridad la tenían las personas mayores – mayores que yo y eso ya es decir, pero como yo sufro de algunos problemillas de salud que consideran me dan prioridad para la vacuna, pues mi matasanos me dio una cartita de los indica y entonces luego de múltiples intentos conseguí fecha en febrero para vacunarme.  Desgraciadamente mis riñones decidieron otra cosa y tuve un pequeño problema que me llevó unos días al hospital y por supuesto uno de esos era el día de mi tan peleada vacuna.  Tuve que cancelar y cuando salí del hospital con los riñones como nuevos, volví a pedir cita que llegó en marzo.  La organización del centro de vacunación me sorprendió agradablemente pues aunque había mucha gente, las esperas eran mínimas, la vacuna no dolió y yo no me sentía para nada mal.  Muchas personas dicen sentirse mal, yo felizmente no y ya a medio camino, la segunda me toco en abril y a finales de abril ya estaba totalmente vacunada, dispuesta como el quijote a luchar contra los molinos de viento disfrazados de virus virulentos.  Por ahora les voy ganando, me siento bien y creo que no tuve ninguna reacción a las vacunas o si la tuve ni me enteré.  

Otro buen efecto de la primavera es que me volvieron a llamar a trabajar como intérprete a la OMPI, donde hacia 3 años que no metía el pie. Informo a mis amables lectores que no tuve problemas y que como andar en bicicleta, no se olvida, aunque a veces se está medio oxidado pero en fin, con un poco de rodaje el oxido se cae y listo.   Hasta ahora me han llamado 5 ó 6 veces, lo que me encanta aunque he tenido que aprender a interpretar en la nueva modalidad.

Pandemia obliga, el sistema de la interpretación ha tenido que cambiar para adaptarse a las normas de seguridad, de separación, de desinfección y de viajes mínimos para los delegados.  Hasta donde yo se hoy en día puede hacerse interpretación en presencial – a la antigüita con el publico y los interpretes en la misma sala; en hibrido donde algunos delegados y los interpretes están en la sala pero otros delegados están en remoto, es decir en sus respectivos lugares de residencia o trabajo; en hibrido sin delegados, es decir los interpretes están en la sala de conferencias, viendo al aire pues todos los delegados y coordinadores de la reunión y demás están cada uno en su casa u oficina, se ven y escuchan por pantalla interpuesta y por supuesto el feeling no existe; el último es el remoto total en el que le interprete está en su casa, los delegados cada uno en la cuya y el sistema controla todo.  Cada perico en su estaca y nadie ve a los interpretes aunque estos sí pueden ver a los delegados.  El peor en mi opinión.  En mis aventuras ompiescas he hecho todos menos el último, desde mi casa y la verdad no me urge tener esa experiencia, aunque es práctico eso de interpretar en pijama pero no se me antoja. 

En junio finalmente se permitió la reapertura de los restoranes, con muchas restricciones en cuanto al numero de comensales por mesa, distancia entre mesas, separación entre mesas, etc. bastante latoso sobre todo para los restauranteros pues por supuesto al tener que separar las mesas, pierden clientes y con los clientes eso se ven obligados a reservar pues el aforo del restaurante se cubre muy pronto.  Pero había que aprovechar la reapertura y Ursito se dejó venir tres días que aprovechamos para ir a dos de nuestros restaurantes favoritos, uno sirve casi exclusivamente pescaditos del lago de Ginebra ricos y el otro la carnita con mantequilla café de París, y como nos quedaba un día libre, nos fuimos al extranjero!  Fuimos a Yvoire en barco, comimos allá y paseamos por el pueblito medieval muy bien y turísticamente conservado.  El día estuvo excelente y el paseo fantástico y la compañía ni se diga. 

Ya estamos en agosto, muchas restricciones pasaron a la historia pero siguen como el coco que decía mi mama, si te portas mal viene el coco y te come.  Tratemos de no portarnos mal.  Ahora el tema de moda es me vacuno o no me vacuno.  Sin afectar la libertad individual yo creo que no hace mal hacerlo pero si quieren conocer mi opinión en mas detalle tendrán que leer mi blog “A jab o a pain in the ….” En este mismo sitio.

En resumen en estos últimos 18 meses he leído, comido, guisado, dormido, interpretado, paseado (muy poco) y fotografiado (bastante).  Sigo viva y ya eso es ganancia.  Espero que los lectores también estén bien y así sigan por mucho tiempo más.  

Salud!!!!!

5 thoughts on “¿QUÉ HE HECHO Y VISTO EN LOS ULTIMOS 18 MESES?

  1. Como siempre, me encantó. Parece que te estoy oyendo hablar. Gracias por un rato muy agradable

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  2. Mercedes – Beautiful, beautiful photos! And what an extraordinary view from your balcony – something I hope to see in person someday. Wonderful of you to share with us the details of your pandemic days – cats, haircuts, cooking, chocolates, all of it. From what I can see above the mask, you look well. I certainly hope that remains true. With much affection and many hugs, Nina

    On Tue, Aug 3, 2021 at 1:11 PM Mementos of my life wrote:

    > Mercedes posted: ” Así empezó todo Tratando de ver cuales han sido mis > actividades durante estos meses, digamos desde enero 2020 cuando se empezó > a hablar seriamente de covid19 y comenzaron a señalarse los casos de > enfermos mas o menos graves y los llamamientos a cuidar” >

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